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domingo, 17 de mayo de 2026
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Luis Brandoni. Inolvidable. “Tres empanadas”. Gracias. VIDEO.

Fue diputado por el radicalismo y gran defensor de los derechos humanos.

“Es el último primer actor de una generación inolvidable”, dijo el reconocido productorCarlos Rottemberg .

La muerte de “Beto”, como lo llamaban los más íntimos, obliga a repasar su trayectoria, repleta de trabajos, en medio de una militancia primero sindical y, más tarde, política.


Su recorrido trasladó a la cultura popular algunas frases o instantes que quedaron inmortalizados en la pantalla: desde el discurso político de su personaje en La Patagonia rebelde a la mítica frase de “las tres empanadas” de Esperando la carroza.

Los roles más políticos de Luis Brandoni que marcaron su exilio
Hay una primera época de Luis Brandoni en el cine que coincide con uno de los momentos más convulsionados de la historia política de la Argentina: la década del 70.

Aunque venía trabajando desde la década del 60 en papeles más chicos, tuvo su gran despegue a partir de 1974, en el film La Patagonia rebelde.

Luis Brandoni y Pepe Soriano en “La Patagonia rebelde”. (Foto: captura de YouTube)
Luis Brandoni y Pepe Soriano en “La Patagonia rebelde”. (Foto: captura de YouTube)
Allí encarnó a Antonio “El Gallego” Soto, un líder sindical anarquista que se transformó en uno de los huelguistas que hicieron una protesta histórica en 1921 en la Patagonia, durante el gobierno del radical Hipólito Yrigoyen.

Su discurso de minutos antes del desenlace es uno de los más recordados del film de Héctor Olivera, basado en el libro Los vengadores de la Patagonia Trágica, de Osvaldo Bayer.

El personaje de Soto queda devastado luego de que sus compañeros aceptan las condiciones de los militares de rendirse, ya que sabe que los van a fusilar a todos. “No soy carne para tirar a los perros. Para pelear me quedo, pero los compañeros no quieren pelear. Yo sí. Seguiré luchando”, lanzó.


Ese rol le permitió a Brandoni ubicarse cada vez mejor entre las producciones cinematográficas que había, en una era en la que Juan Domingo Perón había salido de su proscripción y era presidente por tercera vez.

, Brandoni hace La tregua, que es la primera película argentina en ser nominada al Oscar. Dirigida por Sergio Renán, el actor encarna al hijo del personaje principal, interpretado por Héctor Alterio, con quien tiene un duelo permanente en todo el film.

Sin tocar temas políticos, el film, sin embargo, toca de manera muy sutil las temáticas sociales que afectaban a la Argentina en esa época, en medio de una historia de amor diferente a lo habitual.

Estos dos papeles fueron una vidriera para Brandoni que fue puesto en la lista negra por parte de la Triple A, la organización paramilitar que creó el funcionario José López Rega. Es por eso que el actor se tuvo que exiliar en México durante 10 meses, amenazado de muerte.


Los 80 fueron una época en la que, después de la dictadura militar, hubo una explosión de películas argentinas de diferentes géneros gracias al destape de la democracia. Sobre todo thrillers políticos, dramas y, más que nada, comedias.

Luis Brandoni fue uno de los grandes actores en integrar el elenco de Esperando la carroza, la legendaria película dirigida por Alejandro Doria.


Junto a Antonio Gasalla, China Zorrilla, Betiana Blum, Mónica Villa, Juan Manuel Tenuta, Julio de Grazia, Enrique Pinti, Andrea Tenuta y Darío Grandinetti, Brandoni encarnó a Antonio Musicardi, uno de los hermanos de la familia que tenía un buen pasar económico, pero al que no le importaba nada del resto.

En la escena que lo marcó para siempre, el personaje de Brandoni va a un barrio en el que unos chicos están jugando a la pelota, mientras buscan a su mamá que creen que está perdida.

“Qué miseria, che. ¡Qué miseria! ¿Sabés lo que tenían para comer?“, le pregunta al personaje de Juan Manuel Tenuta. ”Empanada”, dice, mientras lo mira que come una. “Tres. Me partieron el alma. Tres empanadas que le sobraron de ayer para dos personas. Dios mío que poco se puede hacer por la gente”, remarcó.

Años después, Brandoni habló de la escena y se lamentó de que quedara en el ideario popular solo la parte graciosa y no el remate de la secuencia. Cuando su personaje habla de que es una “pobreza digna” la que tiene uno de sus hermanos, se pone en foco una calcomanía de la bandera argentina que todo el tiempo estaba difusa: “Usted tiene derecho a vivir en libertad”.

Luis Brandoni murió a los 86 años tras varios días de internación luego de sufrir una caída en su casa.

La triste noticia fue confirmada por su amigo Carlos Rottemberg.

“Se va el último primer actor de una generación inolvidable. Impulsor del teatro nacional, desde esta Casa Teatral seguiremos aplaudiendo su compromiso permanente, que excedió el ámbito del escenario. Hoy es un día muy triste para nuestra cultura”, escribieron después de la medianoche del domingo en la cuenta oficial de X del Multiteatro, propiedad del productor teatral.


Conocido en el ambiente artístico como “Beto”, Adalberto Luis Brandoni nació el 18 de abril de 1940 en Dock Sud, provincia de Buenos Aires, y construyó desde la década del sesenta una trayectoria extensa y sólida en la escena argentina.

Se distinguió por su versatilidad interpretativa, su compromiso con cada proyecto y una presencia constante en algunos de los escenarios más importantes del país.

En el ámbito teatral, formó parte de títulos emblemáticos como La fiaca, El saludador, Convivencia, Parque Lezama y Extraña pareja, esta última junto a Guillermo Francella, con quien consolidó una dupla muy celebrada por el público. Su trabajo sobre las tablas recibió numerosos reconocimientos y lo posicionó como uno de los actores más respetados de su generación.


Su carrera fue distinguida con premios de gran relevancia, entre ellos el Konex de Platino en dos oportunidades, por sus trabajos en comedia y drama; galardones de la Asociación de Cronistas del Espectáculo (ACE); el Cóndor de Plata a la Trayectoria y el Premio Podestá, otorgado por la Asociación Argentina de Actores. En 2015, además, la Legislatura porteña lo declaró Ciudadano Ilustre.

En cine, participó en producciones que con el tiempo se volvieron referencias del audiovisual argentino, como Juan que reía (1976), Esperando la carroza (1985), Made in Argentina (1987), Un lugar en el mundo y Cien veces no debo (1990). Años más tarde, regresó a la pantalla grande con títulos como Mi obra maestra (2018) y Convivencia (2022), luego de un período de menor actividad cinematográfica.


En televisión ciclos de gran repercusión como Mi cuñado, Los días y las noches de Nina, El hombre que amo, En terapia y la serie Nada, donde compartió elenco con Robert De Niro. En cada uno de estos trabajos se destacó por su naturalidad y su oficio.

Se desempeñó como diputado nacional por la Unión Cívica Radical entre 1997 y 2001 y ocupó la vicepresidencia de la Asociación Argentina de Actores, desde donde impulsó iniciativas en favor del sector cultural. También participó en espacios internacionales vinculados a la cultura y los derechos humanos.

A lo largo de su vida pública sostuvo una postura firme en relación con los valores democráticos, lo que lo convirtió en una figura con peso propio dentro del debate social y político, además de su reconocimiento como artista.

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