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18 de julio, 2024

Infanta Cristina de España. Qué retrasa el divorcio de la hermana del rey.

Un departamento y los regalos del matrimonio.

La infanta Cristina e Iñaki Urdangarin llegaron a un acuerdo de divorcio. Los puntos del pacto estaban claros. Solo faltaba pulir algunos detalles que están retrasando la firma.

Ambos quieren rubricar el divorcio sin enfrentamientos, por lo que han decidido seguir el proceso sin prisa

Hay dos cuestiones que están alargando las negociaciones se trata del piso de Bidart en Francia y de algunos de los regalos que recibieron cuando eran pareja.


A estos se una una cuestión logística imprevista: la agenda laboral de la infanta Cristina. En verano, cuando ambos acordaron los grandes puntos de su divorcio, nadie tenía previsto que se organizaría una fiesta para el 18 cumpleaños de la princesa Leonor.

Aquellos días, Cristina de Borbón tenía varios viajes en su agenda, compromisos que dejó en el aire hasta no tener claro si iba a ser invitada o no a la citada fiesta.

Fue una de las asistentes, lo que ha provocado también un retraso en el inicio de sus viajes. Su agenda laboral la lleva primero a varios países de Europa y después a otros lugares del mundo. Esa agenda se pospuso y es ahora cuando la hermana de Felipe VI empieza sus viajes que podrían alargarse hasta bien entrado diciembre. Cuando termine con sus compromisos laborales, llegan las fiestas navideñas y bajo ningún concepto espera tener que firmar su divorcio en esas fechas.

Al estar en Francia, el apartamento de Bidart no pudo ser embargado y es la única propiedad que comparten ambos de forma legal. Así que en cuanto a su patrimonio, solo tienen este pequeño piso, sencillo, turístico, en la costa francesa.

Acordaron hacerlo al 50%, pero ahora se trata de determinar el uso de la vivienda, es decir, quién irá y cuándo. Iñaki Urdangarin quiere disfrutarlo cuando está su familia en la zona, que es en agosto, y la infanta Cristina, por su parte, cuando más posibilidades tiene de encontrarse allí con sus hijos, que es también en agosto.

Los objetos de valor que les regalaron como matrimonio y que ahora deben acordar si se reparten, si se venden y, si se vendieran, cómo se reparten esas ganancias.

El lugar de la firma será Barcelona, porque es donde se casaron. Su matrimonio se rige por el Código Civil catalán, donde se impone la separación de bienes. Nunca firmó capitulaciones matrimoniales porque doña Cristina se negó. Lo consideró un agravio hacia su pareja.

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