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lunes 23 de mayo, 2022
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Invitado

Dr. Ricardo Alonso. «Estamos un paso más cerca de encontrar la causa de la ESCLEROSIS MULTIPLE.

La esclerosis múltiple (EM) es una enfermedad crónica que afecta al sistema nervioso central (cerebro, médula espinal y nervios ópticos) siendo la principal causa de discapacidad no traumática en adultos jóvenes. Una de las características más importantes de la EM es el daño a la vaina que protege los nervios, llamada “mielina”. La pérdida de mielina “desmielinización”, va acompañada de una alteración de la capacidad de los nervios para conducir los impulsos eléctricos hacia y desde el cerebro. Esto provoca una serie de síntomas de EM: debilidad en los miembros, sensación de hormigueo, mareos, visión borrosa, problemas para caminar y fatiga como los más frecuentes. Según datos de la Federación Internacional de Esclerosis Múltiple (MSIF), se estima que casi tres millones de personas viven con esta enfermedad en todo el mundo, aunque la prevalencia varía geográficamente.

No existe consenso sobre la causa de la EM. Sin embargo, se acepta que la EM involucra una combinación de factores genéticos predisponentes e influencias ambientales. Durante mucho tiempo se ha sospechado que las infecciones por virus están involucradas en el desarrollo de la EM. La mayoría de las investigaciones se han centrado en el virus del Epstein Barr (VEB), que sigue siendo el candidato más probable. La hipótesis de que una infección crónica por este virus en un individuo genéticamente predispuesto es una de las más atractivas en la actualidad.  El VEB es un miembro de la familia de los virus herpes humano. El VEB se transmite a través de la saliva e infecta las células de la garganta (en la faringe), luego se libera e infecta a unas células del sistema inmune llamadas linfocitos B donde puede vivir por el resto de la vida de la persona infectada. Si bien el VEB se encuentra distribuido mundialmente, se estima que aproximadamente el 95% de la población está infectada, diferentes estudios han revelado que casi el 100% de las personas con EM tuvieron contacto con este virus. La evidencia científica que respalda el papel esencial del VEB en la EM proviene de estudios que incluyen pacientes pediátricos y adultos. Recientemente se publicó en la prestigiosa revista científica Science un estudio que pudo proporcionar evidencia más sólida de un vínculo causal entre el EBV y la EM. Los investigadores examinaron 801 casos de pacientes con EM y 1566 controles sin la enfermedad y encontraron que las personas que se infectaban con el VEB durante el seguimiento tuvieron 32 veces más riesgo de EM en relación a aquellas que no se infectaban. Si bien este estudio contribuye a la evidencia actual del rol causal entre el VEB y el desarrollo de la EM, quedan varios interrogantes a responder: ¿Cuál o cuáles son los mecanismos por el cual el VEB desencadena en EM? ¿Porque la distribución del virus es tan alta en la población mundial y la prevalencia de la EM es tan baja? ¿Existen otros factores relacionados con la aparición de la enfermedad? En relación a esto último, la EM tiene una preponderancia femenina, lo que muy probablemente se debe a factores genéticos siendo la incidencia más alta después de la pubertad, lo que puede atribuirse a factores genéticos y otros ambientales. Es más prevalente en el hemisferio norte, un hallazgo que muy probablemente puede estar relacionado con la intensidad de la luz solar, que a su vez puede explicarse por los niveles bajos de vitamina D. Fumar aumenta el riesgo de EM como así también se ha descubierto que otras exposiciones a compuestos ambientales tienen un efecto sobre la susceptibilidad a la EM. La obesidad, especialmente en la adolescencia, tiene un efecto sobre la susceptibilidad a la EM, pero no está claro si esto se puede atribuir a factores determinados genéticamente o influencias ambientales/socioeconómicas o una combinación de ambos.

En conclusión, las últimas investigaciones, junto a otros desarrollos científicos, dan una luz de esperanza de poder encontrar la causa o las causas, como prevenir e inclusive como curar esta enfermedad. Los científicos tienen un gran trabajo por delante, los desafíos son numerosas, pero los resultados son cada vez más prometedores.

Sin duda, estamos un paso más cerca de encontrar la causa de la EM.

INVITADO
Ricardo Nicolás Alonso. MN 129.185
Jefe de la Clínica de Esclerosis Múltiple del Hospital Ramos Mejía Coordinador del Servicio de Neurología del Sanatorio Güemes
Master en Neuroinmunología