Santo en la Web y en la Red

25 de febrero, 2024

Gabriel Salomón. Un nuevo gobierno con buenos augurios para las importaciones.

Luego del balotaje que definió a Javier Milei como el nuevo presidente electo y ante este nuevo escenario político, obviamente creo que va a ser muy propicio para las exportaciones.

Durante el debate presidencial, Milei dijo: “Creo que el Estado no tiene que interferir en las relaciones comerciales. El Estado no tiene que meterse a decir con quién tengo que comercializar y con quién no. Para los que han dicho que yo no quiero comerciar con China o Brasil, les digo que es una cuestión de los privados, no tiene por qué meterse el Estado”.

Con una unificación del tipo de cambio, con un dólar oficial promedio de 700 pesos y sin retenciones, este panorama va a generar que se arranque fuerte con las exportaciones después de tanto tiempo de caída. No solo porque no quedamos competitivos, sino también porque tampoco se estaban liquidando las divisas que se deberían liquidar. Si bien el presidente electo asume el próximo 10 de diciembre y falta que se tomen las medidas en el sector, yo le veo mucho augurio por sobre todas las cosas porque después de haber pasado la sequía se espera una buena cosecha, por la obra del Gasoducto Presidente Néstor Kirchner, por la Formación Vaca Muerta, por el litio, más todas las compañías argentinas que perdieron mercado en el exterior, que seguramente van a volver a recuperar en los próximos tiempos.

Hay una gran posibilidad de volver a acumular reservas y si bien, por contrapartida, se van a liberar las importaciones, también habría que ver si quedan competitivos los productos versus a los industriales, a los que se puedan producir o fabricar en la Argentina con un dólar tan alto. No es lo mismo importar con un dólar a 360 o 370 que importar con un dólar oficial a 700 pesos. Esto se irá viendo a medida que avancen y se concreten las medidas oficiales.

Veo un arranque favorable para la balanza del comercio exterior y con mucha proyección y crecimiento en las exportaciones.

El rol que deberían tomar los empresarios que están relacionados en el rubro comercio exterior es con optimismo, porque el volumen de comercio exterior con un Estado que deja libre comercio entre las naciones va a generar mucho más volumen de trabajo. Lo que sí hay que advertir es que, para aquellos empresarios industriales, la importación no afecte aquello que tiene industria con personal, con inversiones en maquinarias, que ha habido estos últimos años en algunas industrias y que de alguna forma en esos casos, quizás más puntuales, el Estado sí debería tener una leve participación en la nivelación de precios.

No quizás de evitar que entre mercadería, pero sí que haya una competencia de precios equitativa, más allá que por un lado el hecho de que el dólar oficial pueda rondar los 700 también va a encarecer la importación y posiblemente muchos de los industriales que han tecnificado su proceso sigan siendo competitivos versus algunos productos que se importan.

No es un escenario tan malo, no es un escenario malo directamente para el comercio exterior, incluso podría decir que es bastante augurioso.

Sí tener el ojo en que las exportaciones siempre crezcan sobre el nivel de las importaciones, lo que es posible. El producto argentino, está muy bien visto a nivel mundial, cumplimos con varias de las normas de calidad que se exigen, su ubicación en un rango intermedio quizás no es para competir con un producto europeo, pero tampoco es un producto para la línea más baja.

El horizonte se visualiza positivamente.

INVITADO
Gabriel Salomón
Asesor en Política y Gestión Comercial Externa
Director General de Jidoka SRL.

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