Santo en la Web y en la Red

17 de abril, 2024

Martha Wolff. Las mujeres y el costo de hijos en busca de paz.

“Nunca le digas a una mujer que no puede hacerlo.

Recuerda, sólo ella ha podido bailar con dos corazones,

ha respirado con cuatro pulmones,

ha podido llevar en su vientre el peso de dos mundos,

y ha parido la vida a gritos.

No le digas que no es capaz de algo,

Porque es capaz de todo.”

No sé quién es el autor u autora de este poema, pero  es una verdad absoluta sobre lo que una mujer que ha estado embarazada y parido es capaz de hacer.

Esa mujer que desde el momento que supo que estaba esperando un hijo lo imaginó, lo soñó.

Esa mujer que a medida que crecía en su vientre iba sintiendo su evolución  y lo  acariciaba para mimarlo.

Esa mujer que día a día sentía que los latidos de su corazoncito le iba dictando su mensaje de vida y amor.

Esa mujer que se iba deformando con una gran panza como si hubiera comido la felicidad del mundo.

Esa mujer que decidió tenerlo para amarlo, protegerlo, alimentarlo y cuidarlo.

Esa mujer que al conocerlo cara a cara hijo supo del milagro de la maternidad.

Esa mujer que le habló en silencio en esa intimidad de pareja entre madre e hijo a través del cordón umbilical.

Esa mujer que desde que deja que oxigenarlo y el bebé aprende a hacerlo solo ella es la que  gota a gota lo ayuda a crecer desde su vientre, la cuna, los primeros pasos, los juegos, el jardín de infantes y el resto de su educación con la conjugación del verbo “amar todo”.

Esa mujer que en la paz y en la guerra teme por la vida de sus hijos.

Esa mujer que al perder un hijo queda sin el espejo de su alma, de su identidad hecha criatura eterna con manos vacías ante el misterio que se llama muerte.

Esa mujer y esas mujeres  que quedaron y quedan huérfanas de hijos no han podido todavía luchado lo suficiente para que no haya guerras

para proteger la vida de sus hijos.

Esas mujeres que han parido y siguen pariendo son la verdadera revolución de la vida y cada una debería ser un escudo humano para impedir que sus hijos sean los soldaditos de plomo de los que juegan a la guerra. 

Esas mujeres enfrentan  el costo de sus hijos ante el drama en busca de paz.

INVITADA
Martha Wolff
Periodista y escritora

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