Santo en la Web y en la Red

16 de abril, 2024

Martha Wolff. Me cambiaron el mundo.

Me cambiaron el mundo y los valores. El terrorismo logró destruir lo que se hizo y la vida porque para ellos todo lo que no es del Islam extremo es basura y pecado. El asesinato y la destrucción son el precio a pagar por lo que enseñan sus sagradas escrituras y sus imanes, sus líderes y sus obedientes seguidores.

Me cambiaron el mundo y en vez de luchar para eliminarlos los súbditos de la imbecilidad que confunden coherencia con locura los aprueban. Los lamentos por lo que padecen cuando se los enfrenta los envuelve en un manto de ternura y el que padeció sus bárbaros ataques a los mataron condena porque se defiende. Me han cambiado al mundo en el que crecí entre inmigrantes desgajados de sus familias, de idioma como inmigrantes, que padeció discriminación, hambre, pérdida de familia, cambios infinitos y no robó, no mató, no se vengó.

Me cambiaron el mundo con el 7 de octubre en el que los terroristas actuaron como una bomba atómica humana dispuesta a usar desde ametralladoras hasta cuchillos y los penes para violar, degollar, destrozar cuerpos y almas, quemar, dejar sangre, cuerpos, cenizas bajo drogas sintéticas y religión perversa.

Me cambiaron el mundo en el respeto a los niños y a los mayores también carne de eliminación y parte de los rehenes, esa mercancía humana para cambiarlos por terroristas.

Me cambiaron el mundo de la lógica que creía en los organismos internacionales de defensa que resultaron cómplices servidores de Hamás habitantes de esa franja que llaman desproporcionada, esos que entraron al sur de Israel bien pertrechados ante gente desarmada.

Me cambiaron al mundo con la eterna lucha por el poder entre aquello que fue el teléfono blanco de EE. UU y el rojo del Partido Comunista. Ahora se divide entre los pro y los anti palestinos, lo que no es igual que contra Hamás. Los atentados son una muestra de lo que son capaz, pero el mundo no es capaz de entender la dimensión de tanta destrucción y muerte.

Me han cambiado al mundo y solo los que sufren y han padecido tantos horrores son los que activan, el resto es silencio, total le sucede o sucedió al otro.

Me cambiaron el mundo, el diccionario y las verdades. Me crié casi con los nombres de la necrológica oral de mi familia recordando al resto de la misma que murió en fosas comunes.

Me cambiaron el mundo cuando denuncian y se cubren de justicieros los que vociferan odio hacia los judíos e Israel porque son teóricos e ignorantes de la realidad. La lástima es universal y pobres  son los condenados por el fanatismo y la desprotección sufriendo el fanatismo, estén donde estén, sean quienes lo son.

Me han cambiado el mundo con túneles en vez de ejércitos, riqueza en pos de armamento, cohetes lanzados desde hospitales, escuelas y mezquitas y mucho dinero para matar,  mientras se pide comida para alimentar a un pueblo castigado por sus gobernantes.

Me han cambiado al mundo y como en el Arca de Noé tal vez una paloma traiga en el pico una hoja de laurel que anuncia tierra sin guerra, aunque se desconfía que venga con un fusil batiendo sus alas.

Me  han cambiado al mundo  y como mujer grito a los cuatro vientos la demencia de sus creencias llevadas a la orgía de burdel a la que han sometido a sus rehenes. La violación como arma guerra está siendo denunciada en La Haya por testimonios directos o testigos gritando ¡Castigo! y ¡Justicia!.

Pero me han cambiado al mundo y hoy los que tienen prontuario son los buenos y los que tienen currículum  son los malos, los delincuentes son los victimarios, los que se drogan débiles, las que se prostituyen es por la pobreza y los que dirigen el mundo un fracaso, la guerrilla representa la protesta popular y  los dictadores los que llevan igual a sus pueblos.

Me han cambiado al mundo y me resisto…porque en la escuela aprendí a leer y a escribir y no a recibir adoctrinamiento, en el templo a tener fe y en mi casa cariño y respeto, y ¡ah!, escuchábamos la radio y no periodistas que en vez de informar adoctrinan. 

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